De lo amargo… pero real

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/20/espana/1327056056.html

*foto de Carlos

http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2012/03/19/sociedad/euskadi/el-problema-de-los-hijos-que-agreden-o-atemorizan-a-sus-padres-es-ya-una-pandemia

http://blog.maitecarranza.com/?p=180

http://my.opera.com/lilylara/blog/show.dml/1580222

http://www1.rionegro.com.ar/diario/2008/02/11/20082v11d06.php

http://www.ecologiaemocional.com/libros-y-publicaciones/amame-para-que-me-pueda-ir-esp.html

  • 2. Capítulo 2: Ser hijo, tener un hijo   1. Aunque biológicamente seamos padres y podamos tener derechos      legales sobre nuestro hijo, no tenemos, en ningún caso, derechos      emocionales sobre su persona.   2. Tener hijos puede, en muchos casos, ser un acto de pura inconsciencia      y egoísmo.   3. Quien no ha sido capaz de dar sentido a su vida, puede intentarlo a      través de los logros y éxitos de sus hijos. Es humano, pero ¿es justo?   4. Tan solo tenemos la custodia provisional de nuestros hijos y, si      cumplimos bien nuestro papel, nuestros hijos se irán con amor.   5. Para no crear relaciones de dependencia con los hijos es preciso que      nosotros hayamos resuelto la relación con nuestros propios padres.   6. Cuando los padres quieren hacer suyo el destino de sus hijos acaban      aspirando la vida y la energía de la persona que aseguran amar.   7. Amarles bien es la mejor fórmula para protegerles de la destructividad.   8. Es falso creer que por el hecho de que un hijo sea “tuyo” ya tiene que      nacer siendo simpático contigo. También es falso creer que a los padres      debe gustarles siempre la manera de ser de sus hijos.   9. Nuestra influencia sobre los hijos dependerá sobretodo de nuestra      capacidad para amarles y de nuestra coherencia personal en el pensar,      sentir y hacer. Capítulo 3 : ¿Vínculos o ataduras?   1. Si las necesidades básicas de un niño no son cubiertas, éste buscará la      forma de satisfacerlas aunque conseguirlo suponga torcerse.   2. No escogemos a nuestros padres ni tampoco a nuestros hijos. Pero      podemos escoger quedarnos o irnos, continuar vinculados o      desvincularnos, trabajar para mejorar y hacer crecer nuestra relación o      coartarla.   3. Las relaciones sanas no exigen exclusividad y aceptan que se añadan      nuevos eslabones afectivos a la red relacional.   4. Nuestra tarea como educadores debe basarse más en la influencia que      en la obediencia.   5. Educere= Extraer, de dentro hacia afuera. Educar supone ser capaces      de facilitar la salida y la actualización de los mejores potenciales de      nuestros hijos.   6. Nuestros hijos no se educan por lo que les decimos sino por lo que      nosotros hacemos y somos. Jaume Soler y Mercè Conangla
  • 3. 7. Para que nuestros hijos tomen la dirección adecuada, nosotros debemos       ir en la adecuada dirección   8. Para crecer y construirnos bien todos necesitamos la sustancia del       afecto: algo tan sencillo, tan gratuito, tan esencial e imposible de       comprar.   9. Los padres somos responsables de enseñarles a canalizar su potencial       creativo porque toda energía que no se invierte en crear, se dirige a       destruir.   10. Si la libertad que les damos no va unida al aprendizaje de la       responsabilidad, nuestros hijos tendrán graves problemas para vivir una       buena vida. Capítulo 4 : Un sistema relacional desadaptativo   1. La ecología emocional propone un modelo de persona ilusionada por       vivir, que mantiene y alimenta su curiosidad, aprende, crea y ama.   2. Educar es enseñarles a vivir en todo tipo de paisajes y climas       emocionales. No podemos mostrarles tan sólo con la parte fácil, cómoda       o agradable de la vida.   3. El miedo a los hijos suele ser fruto de una relación de dependencia y       necesidad.   4. El miedo a los hijos es el causante de tener hijos con miedo a vivir.   5. La finalidad de la educación no es mantener a los hijos atados, ni       tampoco tenerlos siempre contentos porque, en la vida, uno debe asumir       muchas tareas y responsabilidades que no dan placer pero que son       necesarias.   6. Hay hijos exigentes y difíciles de amar que ponen a prueba el equilibrio       emocional y los recursos de los padres.   7. No se puede hacer dejación de funciones durante años, cediendo a la       tiranía de los hijos y, en determinado momento, exigirles una       responsabilidad y capacidad de respuesta que no se ha ayudado a       construir.   8. Los niños sobreprotegidos se convierten en adultos muy inmaduros y       vulnerables.   9. Los padres o educadores permisivos deben ser conscientes de que lo       que dan a sus hijos no es libertad sino licencia.   10. Tanto la desidia como las sobreprotección son otras formas de malos       tratos infantiles que raramente se consideran. Jaume Soler y Mercè Conangla
  • 4. 11. A veces los padres tienden a amar de tal forma y en tal medida el       porvenir de su hijo, a amar tanto a su hijo por los éxitos que espera de       él, que no consiguen dar suficiente valor a su presente.   12. El amor no es memoria sino presente. No se puede amar en pasado.       Será este buen amor el que nos va a permitir emprender una acción       liberadora de respeto y cuidado.   13. Inundar de amor sin pedir nada puede ser una especie de velo que       cubre sentimientos de culpa excesivos por parte de los padres.   14. Los padres deben dejar bien claro que toda adquisición de libertad y       toda ampliación de territorio supone un incremento de responsabilidad. Capítulo 5: Un sistema relacional adaptativo   1. Los padres no debemos dimitir de nuestra vida por el hecho de tener       hijos.   2. Para conseguir un ser humano emocionalmente más equilibrado y       armónico es preciso educar sincrónicamente cuatro ejes o líneas de       desarrollo. El objetivo es conseguir una persona autodependiente,       pacífica, creativa y amorosa.   3. Ni la facilidad ni la búsqueda incesante de seguridad son criterios       adecuados para educar.   4. La misión de educar: ser capaces de despertar en los jóvenes el “dolor       de la lucidez”.   5. Formular las preguntas adecuadas afina nuestro sentido crítico, no da       nada por sabido, flexibiliza nuestra mente, pone en marcha nuestra       creatividad y activa nuestra capacidad de explorar y actuar.   6. Lo que enseñamos, caduca; lo que vivimos, siempre queda en pie. Para       que nuestro hijo pueda ser él mismo, tenemos que ser nosotros mismos       y obrar en verdad.   7. En ningún caso debemos descargar en nuestros hijos nuestras basuras       emocionales y aliviar nuestra tensión o frustración.   8. Nuestros hijos no necesitan padres siempre felices, sino padres       honestos.   9. Si bien no podemos alargar ni un minuto más de nuestra vida, sí que       podemos hacerla más amplia, más vivida y más consciente.   10. El único fracaso en la vida es no haber intentado cumplir nuestros       sueños y no haber luchado para desplegar nuestro mejor potencial. El       error, en cambio, es necesario e inevitable y forma parte de nuestro       proceso de aprendizaje. Jaume Soler y Mercè Conangla
  • 5. Capítulo 6: Límites para crecer   1. Educar supone definir límites, señalar pautas, caminos posibles y crear       marcos pactados que permitan convivir en armonía.   2. La permisividad es siempre perniciosa y dificulta al niño la construcción       de su edificio moral, su sentido ético, su concepto del bien y del mal, y       de lo adaptativo y desadaptativo.   3. Rebelarse consiste en oponerse a un sistema de límites y escoger otro.   4. Para ser un buen padre es necesario ser autónomo y valiente.   5. Convivir supone aceptar unas normas de convivencia y compartir tanto       las alegrías como las dificultades que comporta el “vivir con”.   6. El límite del rol y del vínculo consiste en enseñar a nuestros hijos que       somos más que sus padres, -es decir individuos diferentes, con       proyectos y necesidades – y que han de saber aceptarlo y respetarlo. Y       viceversa.   7. La incoherencia del eje: pensamiento-emoción-acción, es algo fácil de       detectar, incluso para el niño más pequeño. Cada vez que el padre es       incoherente pierde autoridad.   8. Es indispensable el aprendizaje de la paciencia y de la espera para       conseguir un buen equilibrio emocional.   9. Ser sobrio no significa ser escaso ni poco generoso. Se trata de hallar la       medida justa, aquel punto de equilibrio que nos permita mantener –       incluso en un entorno de abundancia, lujo y dispendio- conductas       coherentes, solidarias y éticas.   10. Deseo no es necesidad. No todo lo que deseamos es necesario ni nos       conviene, aunque sería bueno aprender a desear y a apreciar lo que       necesitamos y nos conviene.   11. Educar consiste en ir transfiriendo el control del medio interno y externo       de forma progresiva y facilitar el paso de un medio seguro a otro menos       controlado. Capítulo 7: El poder de la comunicación   1. Por comodidad, para sentirnos más seguros y vencer los miedos, o por      pura conveniencia permitimos que las creencias pasadas decidan      nuestra vida presente.   1. Es muy difícil relacionarnos con nuestros hijos vacíos de creencias pero,      por lo menos, sería bueno acercarnos a ellos con la disposición de      centrarnos en su presente y abiertos de corazón y de mente. Jaume Soler y Mercè Conangla
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